Sin vosotros

Sin vosotros hoy tendría más dinero. No tendría ni idea del precio de los pañales, de los carritos o de las sillas Isofix (de hecho, pensaría que es el nombre de unas medias que sujetan bien el muslamen). Sin vosotros no hablaría de lo que cuestan guarderías, cuidadoras, colegios y cremas para la dermatitis. Me podría gastar el sueldo en viajes, en ir a cenar, en ropa cara y bonita, e incluso, tal vez, en ese chalecito con jardín.

Sin vosotros tendría tiempo. Tiempo para leer, para visitar, para aprender. Sin vosotros tal vez sería más culta. Tendría tiempo para cuidarme, descansar y hacer deporte. Si no estuvierais aquí, estaría más buena e iría más mona.
Sin vosotros tendría orden y silencio. Podría escribir unas líneas tranquilamente sin tener que ir a calmar lloros o peleas. Podría tener adornos delicados en el salón y recibir visitas con la casa recogida.

Sin vosotros incluso podría haber ascendido más en el trabajo. No tendría que irme corriendo para llegar antes de que se vaya vuestra cuidadora, y los fines de semana podría haber hecho algún mérito. Pasando más horas en la oficina es más fácil que se acuerden de ti.

Sin vosotros tendría menos preocupaciones. Vuestra salud, vuestra seguridad, vuestra educación y vuestro futuro me inquietan.
Pero yo no quiero una casa con jardín si nadie va a correr en él, y la pizza que hacemos juntos sabe mejor que las que hacen en Roma.

Sin vosotros no hubiera viajado a lugares que creía perdidos y encontrado alegrías olvidadas. Nunca hubiera vuelto al circo a sentir escalofríos con los trapecistas y a reírme con un payaso. No me hubiera lanzado otra vez por el tobogán del parque. Estoy segura de que, de no ser por vosotros, no hubiera vuelto a probar un sándwich de nocilla, ni los gusanitos, ni tantas cosas ricas. Si no estuvierais, jamás hubiera vuelto a ver una película de dibujos animados o leído viejos cuentos.

Sin vosotros viviría deprisa, sin prestar atención. Sola, no me hubiera parado nunca jamás a contemplar una fila de hormigas, ni me hubiera maravillado de que las magdalenas crezcan en el horno. Sin vosotros no me haría tantas preguntas ni tendría respuestas tan sencillas. Sin vosotros no apreciaría tanto el tiempo, ese lujo que tanto se malgasta.

Sin vosotros, no hubiera hecho castillos de arena este verano, ni hubiera saltado las olas en la orilla gritando y riendo. No hubiera buscado cangrejos. Ni me hubiera fijado en el tío vivo de mi ciudad. Sin vosotros me reiría mucho menos.

Sin vosotros, no hubiera dado importancia a los logros de todos los días: los primeros pasos, las primeras palabras, letras y dibujos. Oíros cantar, dar las gracias o contar una fantasía son un premio para mí.

Lo que me quitáis me sobraba. Lo que ma dais me hace falta.

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2 comentarios en “Sin vosotros

  1. Hola,
    He descubierto tu blog por el comentario que le pusiste a Elsa Pataky y nada, decirte que me gusta cómo escribes, un sentido del humor muy de madre experimentada 🙂
    Te sigo! un saludo!
    Vicky

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